Héctor Dolfi

 Cuando un día me comenta de su ofrecimiento como “Alma Víctima” y ver que la enfermedad se lo iba consumiendo le contesté ¿Cómo pudiste hacerlo?

El grupo de los Dos Corazones de Posadas, se reunía todos los martes a las 14 en la peluquería de Rosa Cáceres en el centro de la ciudad. Un día aparece un señor buscando dónde se reunían los miembros de  la VVD. Pronto nos dimos cuenta que era alguien muy especial y con sólida formación religiosa, nos encantaba escucharle las meditaciones bíblicas y del mensaje. Un día llega con unos cuadernillos impresos del Santo Rosario con las meditaciones de la  VVD y nos regaló a todos los del grupo pero después nos daba para regalar a los que quisieran rezarlo (eran como 500 ejemplares). Cuando se acercó la cuaresma del año 2006 hizo lo mismo con el Vía Crucis con las meditaciones de la VVD y nuevamente lo distribuyó entre nosotros y también nos daba para regalar. Entonces nos enteramos que estaba desocupado y el dinero para los folletos había llegado de Bs. As., que para gastos personales le había enviado un amigo. El comentario fue que averiguó en la imprenta cuánto saldría ese número de impresiones y le habían dicho x pesos y cuando abre la correspondencia había un giro por la suma exacta y entonces no lo dudó, era el Deseo de Dios que lo hiciera. De esa manera esa vez alcanzó para darles a los familiares de los enfermos, que diariamente visitaba en los sanatorios especialmente los de la jurisdicción de la parroquia a la que pertenecía.

Sería largo de contar todas las anécdotas de este tipo en relación a la impresión de los Mensajes y la forma de financiarlo, siempre el cielo lo acompañaba.

Otro capítulo es todo lo que realizó para hacernos conocer más de la Iglesia Ortodoxa; eso fue posible por su amistad con el Padre Demetrio de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana con sede en Paraguay. Aquí cabe hacer notar que fue Ana Lizarralde quien nos presentó a los padres en una de sus últimas visitas a Misiones. Luego la amistad entre ellos fue una de las tantas bendiciones con que Dios nos mimó a través de Héctor. Nos reuníamos semanalmente ya en casa de Héctor con la presencia del P. Demetrio para que nuestra reunión de oración fuera también de formación en algunos aspectos de la Ortodoxia ya que no se puede amar lo que no se conoce. Él mismo se puso a estudiar y ayudar personalmente al Padre en Paraguay para estar a la altura de lo que Juan Pablo II llamó los dos pulmones de Santa Madre Iglesia.

Cuando un día me comenta de su ofrecimiento como “Alma Víctima” y ver que la enfermedad se lo iba consumiendo le contesté ¿Cómo pudiste hacerlo? Y me dijo con tanto amor… ¡¡pero es Dios el que lo pide!!… asombradísimo de que yo le cuestionara.

Aún no termina mi sorpresa cuando vamos todos a Capitán Miranda, Paraguay, a la celebración ortodoxa por el noveno día de la muerte de Héctor y el mismo P. Demetrio dice: ”tanto discutí en relación a los Mensajes pero al ver su entrega y la paz con que esperaba su encuentro con Dios con una fe y amor digna de los elegidos – y fue más lejos –que todo lo que había compartido con Héctor LEGITIMABA  (textual) el Himno más noble de Dios en nuestro tiempo… LA VERDADERA VIDA EN DIOS”.   Esto es apenas la sombra de todo lo vivido con Héctor Emilio Dolfi quien volvió al Padre el 17 de junio y que amó como pocos los Mensajes de la Verdadera Vida en Dios, (nació el 2 de agosto de 1942) y con la ofrenda de su vida por la unidad tenemos un intercesor en el cielo. Cariños y bendiciones.

Testimonio sobre Héctor Dolfi por Inés Cáceres, Posadas, Misiones, Argentina. – 2010.