El Día del Señor o de la iluminación de las conciencias.

Comentario sobre la Iluminación de las Conciencias, el Aviso o el Día del Señor en la autobiografía de Vassula Rydén.

En este libro, El Cielo existe, pero el infierno también, Vassula dedica el capítulo 12 completo al Día del Señor y relata cómo lo experimentó ella misma en el capítulo 2: Contacto. . No es un tema desconocido para los lectores de los Mensajes de la Verdadera Vida en Dios. De hecho algunos ya hemos vivido este bendito día que nos llevó al principio de un camino de conversión.

¿Qué es el Día del Señor?

Es una experiencia sobrenatural donde “pude percibir con más claridad las profundidades ocultas de mi corazón y la realidad de nuestra naturaleza”. Ella misma dice que podría llamarse también el Dia de la elección o el bautismo de Fuego. Y también nos dice: Dios es Fuego.

Es cierto Dios es Fuego y cuando nos atraviesa es igual a un parto. En un parto no se puede hacer nada para dejar que ocurra una vez que comenzó. Puede que duela más o menos pero no puedes decir bueno esto no me gusta, o mejor veo la película de Netflix o vuelvo cuando tenga mejor ánimo. El parto va a seguir su curso. Y efectivamente se siente como Fuego dentro de los huesos. Es una experiencia dolorosa y gozosa al mismo tiempo. Y no deberíamos imaginarnos mucho más. Debemos confiar en la Misericordia y que Dios sabe mejor que nosotros lo que tiene que hacer con cada uno y lo que menos quiere es hacernos daño. .

Es una experiencia de la que nadie se puede escapar (…) ya sea en nuestra vida en la tierra, o peor aún, luego de muertos dice Vassula. Y describe su profunda purificación en su Día del Señor, que para ella duró varias semanas y tuvo también varias etapas o fases.

Ella se pregunta porqué las personas le tienen tanto temor a este bendito día ya que es una gran gracia poder experimentarlo estando en la tierra. Y asegura que a partir de pasar por él logró crecer en el amor a Dios y adquirió un total estado de libertad interior.

No debemos tener miedo del Señor. Jesús y nuestro Padre Dios sufren por nuestros pecados. Pero Dios salvará a esta generación como lo hizo con Vassula. Pidamos la gracia de poder vernos como nos vé Dios, de ver nuestros pecados y poder arrepentirnos antes de que nos llegué la muerte del cuerpo físico, pero no del alma.

Mis pequeños, ustedes únicamente están de paso en este mundo. Yo, constantemente, les estoy recordando que su alma vivirá por siempre, y repetidamente, les estoy advirtiendo que cambien sus vidas”.
La Santísima Virgen VVeD 25.10.89

Ana Cousillas