**El 7 de enero de 2011, Vassula nos pidió que enviáramos esta carta. Es una carta atemporal; podemos, para nuestro beneficio, seguir aplicando sus recomendaciones en nuestras vidas al comenzar el Año Nuevo.*** (TLIG)
De Vassula :
Por favor reenvíe este mensaje de Vassula a los lectores de TLIG que no tengan acceso al correo electrónico o a Internet.
Queridos amigos de la VVeD,
Primero que todo les deseo a todos un muy Feliz Año Nuevo lleno de las gracias de nuestro Señor. Que este año mejoremos espiritualmente a todos y alcancemos los deseos de nuestro Señor Jesús. Sin embargo, para llegar a ese nivel, necesitamos mejorar. Para mejorar, necesitamos entregarnos más a Dios para alcanzar sus deseos. Para que sus deseos se alcancen, necesitamos duplicar nuestras oraciones, nuestros sacrificios y todo nuestro trabajo que hacemos por Él.
Cuando pedí el mes pasado que toda la VVD rezara la Novena al Sagrado Corazón, el Rosario y ayunara durante 3 días por las intenciones de la VVD (que no mencioné a propósito por razones importantes), sé que muchas personas no tomaron esto en serio, sino que dieron más importancia a averiguar las razones, y conozco a muchos que ni siquiera rezan el Rosario diario. Esto es serio. He notado que algunos de nosotros nos hemos vuelto laxos, súper confiados en nosotros mismos y sin darnos cuenta hemos caído en un sueño letárgico. No estamos progresando.
¡Tenemos que hacer una buena resolución para este año y despertar! Jesús necesita almas generosas. ¿Alguien ha entendido lo que eso significa? Cuando le pregunté al Señor el 30 de marzo de 1992 (sugiero que todos lean ese mensaje desde el principio), “¿Qué pasa con aquellos que te aman?” Él dijo:
“Ponlos en una balanza… y mira cuál de los dos pesa más. Hasta el día de hoy muchos no sienten contrición ni temor. Estoy dispuesto a darles a todos Mi Misericordia antes que Mi Justicia y estoy dispuesto a darles a todos un solo corazón con un espíritu de amor en ellos, pero necesito más almas víctimas. Necesito amor sacrificial. ¿Cuántos están dispuestos a sacrificarse? ¿Cuántos están dispuestos a ofrecerse a Mí para convertirlos en crucifijos? ¿El oído de alguien cederá a Mis súplicas? ¿Cuántos están dispuestos a convertirse en pacificadores y sembrar semillas que darán fruto en pureza? ¿Quién puede permanecer incontaminado por el mundo hasta Mi regreso? ¿Quién estará pronto para escuchar? Soy amable y muy compasivo, pero muy pocos quieren estar en unión Conmigo. ¿Quién entregará sus motivos por Mis motivos? ¿Quién está dispuesto a renunciar a sus intereses por los Míos? ¿Quién buscará lo que menos se busca en este mundo y lo soportará con Amor?
Mi cruz.
¿Y quién está dispuesto a buscar lo menos buscado entre vosotros, quién buscará el Amor? Venid, orad por la conversión del mundo”.
Sugiero que todas las personas de la VVE mediten sobre el mensaje anterior y lo vivan.
Con esto pido por favor, una vez más, que en el inicio de la semana de Unidad que comienza el 18 de enero hagamos con propiedad y vigor lo siguiente:
Que comencemos el 18 de enero que es el inicio de la semana de la Unidad con la Novena al Sagrado Corazón, y la entreguemos por los mensajes de la VVeD, por nuestro trabajo apostólico involucrado en la unidad y por el clero también, por aquellos que pretenden dañar los mensajes para que sus corazones sean tocados por la misericordia de Dios.
Además: que recemos todo el Rosario del 18 al 26 de enero, es decir, diariamente en estos 9 días recemos los 4 misterios: El Gozoso, el Luminoso, el Doloroso y el Glorioso. Sin embargo, es importante que hagamos todas estas cosas con amor y con alegría, con sinceridad y con humildad. Debemos recordar que las oraciones de un corazón humilde y contrito serán escuchadas. Cristo necesita nuestra sinceridad y nuestra veracidad, por eso todo lo que hagamos debe ser hecho con amor. Cristo está enfatizando: AMOR.
Que los 3 primeros días de la semana de la Unidad ayunemos y hagamos nuestra penitencia y sacrificio a pan y agua. A los demás que no puedan hacerlo por problemas de salud les propongo que se abstengan de algo que les guste mucho, por ejemplo la televisión, el café, los pasteles, las buenas comidas, etc.
Que sigamos ayunando después de esos 3 días, pero de forma menos estricta, solo omitiendo de nuestra dieta aves, pescado y carne durante 6 días más (en total con los 3 días de pan y agua suman 9 días, hasta completar la Novena.
Así que pongámonos de nuevo nuestra armadura y protejámonos a nosotros mismos y a los mensajes con oraciones, ayunos y amor en nuestros corazones, de las flechas venenosas de nuestros opresores. Que el Señor conquiste, no sólo las batallas espirituales, sino toda la guerra espiritual. ¡Ánimo!
En Cristo,
Vassula