Carta de Vassula a la comunidad de la Verdadera Vida en Dios, 4 de marzo de 1999

Sobre el siguiente mensaje de Jesús, Vassula comentó que hay mucho fruto en los mensajes y que Jesús estará con nosotros y nos bendecirá si damos el primer paso. Dijo: «Lo siento por Jesús», refiriéndose a que Jesús nos ha dado tanto y que no estamos implementando ni difundiendo más este tesoro de salvación dado en la Verdadera Vida en Dios.

Mensaje recibido el 03.03.99 para todos aquellos que recibieron a Vassula y conocen los mensajes:

«Mis frecuentes visitas con mi elegida para llevar a sus pies mi precioso Himno de Amor para restaurar Mi Casa, han quedado sin cultivar. A algunos les he dicho: ‘Los privaré de mis visitas, ya que parecen indiferentes a mi petición de multiplicar los frutos de su labor en sus manos mediante la evangelización’; y así lo he hecho. Además, esta separación y abstinencia son necesarias para su crecimiento. Este es el momento, o nunca, de tomar la hoz y cosechar, cosechar una cosecha que nunca preparaste y recibir Mis Bendiciones.

Vassula explica:

Este es un mensaje para la gente de la VVD que hasta ahora nunca ha intentado organizar conferencias sobre los mensajes. Jesús me dio este mensaje ayer (03.03.99) y es el último mensaje de este tipo. El Señor, desde hace dos años y medio, está llamando a los grupos de la VVD a ir a evangelizar. Su primer llamado no fue escuchado. Volvió a nosotros en el Simposio de Jerusalén, reuniendo a todas las naciones y grupos activos de la VVD para pedirles una vez más que evangelicen.

Sé que Francia organizó varias conferencias, o si prefieren llamarlas «cenáculos» públicos. Fueron muy fructíferas. Suiza también estuvo muy activa. Holanda también ha comenzado. Todas las cárceles de Portugal han sido evangelizadas y se ha realizado un buen trabajo tanto en Bangladesh como en Escocia.

Organizar retiros es bueno. Lleva tiempo prepararlos y todos se benefician de un retiro. Pero hoy Jesús nos pide que demos, que nos entreguemos a los demás que aún están en el desierto. Demos los tesoros que recibimos y seamos generosos para salir al mundo y compartir.

Así que animo a todos los que me recibieron a dar este paso.

En el amor y la misericordia de Dios, alabo al Señor por su paciencia y por recordarnos lo que necesitamos. Así que hagamos su voluntad.

Con amor en Cristo,

Vassula, 4 de marzo de 1999